miércoles, 8 de octubre de 2014

Enrejada y con una topadora esperando: Desde París a Buenos Aires con nosotros la Parroquia de Nuestra Señora de Las Victorias.

 Ubicada en la calle Paraguay casi esquina Libertad, se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de las Victorias.

La devoción por Nuestra Señora de las Victorias nace en París, donde se construye el primer templo en su honor. En el año 1874 la Sra. Magdalena Dorrego de Ortiz Basualdo propone construir una capilla en el lugar antes mencionado. 
La Capilla es inaugurada el 25 de octubre de 1883.

Este conjunto arquitectónico de estilo neogótico compuesto por el convento y la iglesia de Nuestra Señora de las Victorias marco el ingreso de los sacerdotes redentoristas en la Argentina.

Este lugar fue testigo de hechos muy interesantes de nuestra historia: en 1890 la torre de la iglesia fue eje de enfrentamientos del gobierno en la cercana plaza Libertad y los revolucionarios del Parque, durante este triste episodio la parroquia se convirtió  en  hospital de campaña, con la intervención muy activa de los sacerdotes que allí estaban.

En 1897 se desalojaron negocios de la planta baja para abrir un ingreso por Paraguay 1204 y se continuaron las obras de ampliación.

En 1897 el cardenal Copello la declaró Parroquia y propuso inaugurarla el 19 de junio, pero tres días antes hubo un ataque con principio de incendio de la misma, siendo profanada al día siguiente.

Singular fue el caso de uno de sus fieles concurrentes el italiano Antonio Solari llegado a Buenos Aires en 1866, fue nombrado por el papa Pío XII como "el santo de saco y corbata", sus restos descansan en el interior del templo.

En 1967, presionado por su madre, Jorge Luis Borges contrae matrimonio con una exnovia de juventud, Elsa Ostite, este matrimonio dura solamente tres años (como detalle la noche de bodas la pasan separados).

A continuación publico un pequeño recorrido por esta parroquia.

























Todas las fotos fueron tomadas a través de rejas que impiden acceder a la parroquia fuera de los horarios de oficios religiosos, esto es lo que pudimos ver. 








No solo esta enrejada, también existe un proyecto de la legislatura para demoler la capilla ubicada sobre la calle Libertad 870 a los fines de construir espacios para actividades parroquiales y oficinas con la idea de obtener dinero para financiar las necesidades de la iglesia.

Más allá de nuestras creencias, ¿el único Dios de la actualidad es el dinero?.

Enrejada para sobrevivir a los vandalismos, esperando la decisión de la destrucción, olvidando todo, arrasando con todo, los seres humanos retornaremos a la era de la oscuridad, la peor de todas la noches la de la ignorancia, la barbarie y la adoración por el maldito dinero que tanto daño nos hace. 

¡Qué la luz de los creyentes en la belleza del conocimiento destruya las tinieblas que nos acecha!





lunes, 15 de septiembre de 2014

Invitación desde el mármol.

En esa noche, con tanto frío que hacía temblar el cuerpo y acelerar el paso, mientras apresuradamente trataba de encontrar algún café donde encontrar un poco de calor, así,... como de la nada,... como sucede en Buenos Aires, surgió la figura engalanada, se inclinaba lánguidamente  sobre la fuente de agua e ignoraba con gallardía  mi presencia, pero de pronto,... apenas un segundo,.. ¿una ilusión óptica tal vez?,... la hermosa mujer de mármol me guiño dulcemente un ojo y me señalo sigilosamente el cielo.



¡Hermosa dama que espectáculo más maravilloso me mostraste!...
Me olvide del frío y de todo,  solo podía disfrutar, con todos mis sentidos subyugados,  de tu hermoso regalo.













Hermosa dama gracias por hacerme participe del milagro, huyeron el frío, el cansancio, el hambre, me sentí parte en un espectáculo único,...de una naturaleza que tiene su propia manera de crear arte...
Gracias mi hermosa dama de mármol por haberme dado el guiño de un momento inolvidable, que sin tu ayuda habría pasado por alto...



viernes, 12 de septiembre de 2014

Los Caminos...




Los caminos están ahí, comienzan con un paso y siguen cubriéndose de huellas.

Los caminos comienzan regalando bellezas, sus bordes son de rosas, al principio no vemos sus espinas, los caminos huelen a jazmines que aturden los sentidos.

Los caminos los corremos a prisa, porque es probable que al final encontremos...encontremos...encontremos el seguir corriendo.

Los caminos son los chuchicheos de los adolescentes que sueñan con los mares que parecen tan lejos... y pronto estarán llegando a sus playas.

Los caminos se llenan de suspiros, de estrellas, de cantos y de la musicalización del amor.

Los caminos nos traen las risas de los niños, que se tornan en sonidos graves de voces que se van haciendo lejanas.

Los caminos son distintos cada día, se ensucian pero la lluvia los lava y después resplandecen agradeciendo el calor del sol.

Los caminos se van haciendo y sin mucho pensarlo, por ellos corremos, por ellos brincamos, por ellos pasamos.

Los caminos de pronto se pierden en la nada, se oscurecen, se amarillean, se marchitan, nos conducen, ¿quizás? hacia la nada.

Los caminos que hemos corrido son solo un recuerdo lejano, los hicimos tan aprisa, buscando siempre el infinito, no existía el tal, todo es finito...todo es finito, nuestros caminos lo fueron y el final ya se acerca, pero no era el que esperábamos, no era el que soñábamos, hasta nos frustra el final encontrado.

Los caminos ¿nos engañan?, los recorremos apresuradamente sin darnos el tiempo a degustarlos lentamente.

Los caminos pasan...o ¿somos nosotros los qué pasamos?.  De todas maneras vivir los caminos valió la pena, aunque del paso audaz, acompañado, felizmente compartido, pasemos al lento paso solitario, temblequeante, apoyada nuestra mano en el bastón que es nuestro único sostén y compañía.

Los caminos se pierden en la nada, caminamos por ellos ya sin ver, sin oir, ¿sin sentir?. Los caminos se marchan, nos van dejando, pero el recorrerlos valió la pena.

Los caminos que usamos, que con cuidado pisamos, pues nos son prestados por un tiempo y es nuestra obligación para otros dejarlos.

Los caminos de mi vida trate de caminarlos con los sentidos alertas para disfrutar de todo el panorama, todavía siguen existiendo adelante aunque se van estrechando.

Los caminos se cubrieron de mis risas y mis llantos, de triunfos y fracasos, de mucho amor y mucha belleza.

Los caminos de la vida son finitos en uno está aprovecharlos. Espero no haber caminado en vano. 


martes, 26 de agosto de 2014

Encuentros con mosaicos.

Caminando por las calles de Ramos Mejía, ciudad en plena expansión, ubicada en el oeste del Gran Buenos Aires, dejando atrás la ajetreada zona comercial, transitando por las señoriales calles que la van fundiendo en la otra localidad próxima, Haedo, nos encontramos con un proyecto muy interesante llevado a cabo por la Sociedad Estimulo Bellas Artes de Ramos Mejía.

El proyecto Artodos es promovido por la artista Beatriz C. Segni, pionera del Mosaico en el Oeste de Buenos Aires. Es egresada de la Escuela del Mosaico de Ravenna, Italia.



Su propuesta fue crear un curso-taller interdisciplinario, integrando Mosaico, Composición y cerámica.

El mismo se llevo a cabo en la sede del taller: Castelli 157. Ramos Mejía. 

La propuesta es no solo aprender algo nuevo sino embellecer las calles de la ciudad. A continuación ejemplos de la tarea realizada:













Podemos encontrarnos con grandes sorpresas como Clemente y sus frases.


La cabina del gas totalmente decorada al igual que los postes de la luz.
                  





En la vereda encontramos nombres que traen recuerdos del pasado como Petrona, recordando a doña Petrona C. de Gandulfo cuyos libros de cocina y su programa televisivo fueron famosos allá por los cincuenta y los sesenta.


Tita en recuerdo a Tita Merello,  una cantante de tangos que fue muy importante en cine, teatro y cantaba con un estilo muy particular.


Lola Mora recordando a la gran escultora argentina.



Raquel Forner, conocidísima pintora argentina.










Los árboles de la vereda también se encuentran hermosamente decorados.



Todo en este lugar estimula los sentidos y transmite alegría, hasta la invitación para llamar para que nos atiendan es un divertimento.


Otro inesperado y muy disfrutado encuentro con la creatividad del ser humano.

 Después de todo,solo el arte puede salvarnos y por suerte puede encontrarse a la vuelta de la esquina.

lunes, 25 de agosto de 2014

Jose Ingenieros: médico, sociologo, el hombre que marco los años de mi adolescencia.

Cuando yo leí el "Hombre mediocre",  tenía alrededor de 16 años, me hizo suya inmediatamente, desde la primera línea las fibras más pequeñas de mi ser temblaron ante la lucidez de quien había escrito este libro lleno de enseñanzas, lleno de verdades. Años después, estudiando medicina, supe de sus luchas, de que esta fue tu tesis y llego a presentarla gracias a la ayuda de un portero de la Facultad.


Dejo a continuación algunas frases de su libro, un pequeño ejemplo de su gran personalidad.


Solo el valor moral puede sostener a los que impenden la vida por su arte o por su doctrina, ascendiendo al heroísmo.

Las fuerzas morales no son virtudes de catálogos, sino moralidad viva.

Dichosos los pueblos de la América latina si los jóvenes de la nueva generación descubren en si mismos las fuerzas morales necesarias para la magna obra: desenvolver la justicia social en la nacionalidad continental.

La serena confianza en un ideal convierte su palabra en sentencia y su deseo en imperio.

Sus ojos pueden mirar hacia el amanecer, sin remordimiento.

Basta una sola, pensadora y actuante, para dar a su pueblo personalidad en el mundo.

Si mira alto y lejos, es fuerza creadora, aunque no alcance a cosechar los frutos de su siembra, tiene segura recompensa en la sanción de la posteridad.

Los hombres que no han tenido juventud piensan en el pasado y viven en el presente, persiguiendo las satisfacciones inmediatas que son el premio de la domesticidad.

Débiles por pereza o miedosos por ignorancia, medran con paciencia pero sin alegría.

De seres sin ideales ninguna grandeza esperan los pueblos.

El joven que piensa y trabaja es optimista; acera su corazón a la vez que eleva su entendimiento.

Quien pone bien la proa no necesita saber hasta donde va, sino hacia donde.

Es misión de la juventud tomar a los ciegos de la mano y guiarlos hacia el porvenir.

Los jóvenes pierden su tiempo cuando esperan impulso de los viejos.

Sin entusiasmo no se sirven hermosos ideales; sin osadía no se acometen honrosas empresas.

Un entusiasta, expuesto a equivocarse , es preferible a un indeciso que no se equivoca nunca. El primero puede acertar; el segundo, jamas.

El entusiasmo es salud moral; embellece el cuerpo mas que todo otro ejercicio; prepara una madurez optimista y feliz.

El joven entusiasta olvida las tentaciones egoístas que empiezan en la prudencia y acaban en la cobardía.

La juventud termina cuando se apaga el entusiasmo  es don de pocos y parece milagro en quien lo atesora hasta la ancianidad.

El hombre que se ha marchitado en una juventud apática llega pronto a una vejez pesimista, por no haber vivido a tiempo.

La belleza de vivir hay que descubrirla pronto, o no se descubre nunca.

Solo el que ha poblado de ideales su juventud y ha sabido servirlos con fe puede esperar una madurez serena y sonriente, bondadosa con los que no pueden, tolerante con los que no saben.

El entusiasmo acompaña a las creencias optimistas; la superstición, a las pesimistas.

Un hombre incapaz de acción es una sombra que se escurre en el anónimo de su pueblo.

No basta en la vida pensar un ideal: hay que aplicar todo el esfuerzo a su realización.

La energía no es fuerza bruta; es pensamiento convertido en fuerza inteligente.

Deben ir juntos el pensamiento y la acción, como brújula que guía y hélice que empuja, para ser eficaces.

La acción carece de eficacia cuando escasea la energía.

Los jóvenes deben ser actores en la escena del mundo, midiendo sus fuerzas para realizar en acciones posibles y evitando la perplejidad que nace de meditar sobre finalidades absurdas.

La incapacidad de prever y de sonar obstruye la expancion de la personalidad.

Los jóvenes que no saben mirar hacia el porvenir y trabajar para el, son miserables lacayos del pasado y viven asfixiándose entre sus escombros.

Los hombres sin voluntad se proponen a volar y acaban arrastrándose, persiguen la excelencia y se enlodan en ciénagas.

Nunca dicen hago, que es la formula del hombre sano; prefieren decir haré, que es el lema de la voluntad enferma.

Los holgazanes no emprenden nada y pretenden justificarse desacreditando las empresas ajenas; si algo comienzan, obligados por las circunstancias, nunca llegan al termino de su obra. Vacilan y dudan, tropiezan y caen.

La pereza y la inacción son los germanes de la miseria moral.

La inercia apoca la vida de los holgazanes, tornándolos incapaces de hacer cosa alguna para si mismos y para los demás.

Toda creación es fruto de la libre iniciativa y llega a su termino sostenida por el sentimiento de independencia.

La juventud se mide por el inquieto afán de renovarse, por el deseo de emprender obras dignas, por la incesante floración de ensueños capaces de embellecer la vida.

Joven es quien siente dentro de si la fuerza de su propio destino.

El que no osa leer un nuevo libro, encenderse por un nuevo anhelo, acometer una nueva empresa, ha renunciado a vivir.

Digamos al joven: haz lo que quieras, para enseñarle a responsabilizarse de sus actos.

Un joven libre puede convertirse en una fuerza viva, emprender cosas grandes o pequeñas, pero suyas.

El derecho a la vida esta condicionado por el deber del trabajo. Todo lo que es orgullo de la humanidad es fruto del trabajo.

La mas justa formula de la moral social ordena imperativamente: el que no trabaja no come. Quien nada aporta a la colmena no tiene derecho de probar la miel.

El tiempo no nos espera, y ya es hora de vivir los mínimos instantes de alegría en los que habita la gran felicidad que buscamos.



Espero que les hayan gustado y amen a este hombre tanto como yo lo amo.



sábado, 23 de agosto de 2014

Cuatro mujeres.



Historia de mujeres que  forman parte de un instante en la constante vorágine de la historia de este mundo.

Primero arribe yo  a este mundo, que se extendía tentador con promesas de bellas fantasías.

Transite mis tiempos, mi infancia, mi adolescencia, mi juventud y mi carrera.

Mi carrera estaba en pleno recorrido, cuando llego la segunda mujer, un cruce al azar, esos extraños encuentros de la vida. Un consultorio lleno que había empezado a necesitar ayuda, una joven mujer que con decisión y por esas cosas, vaya uno a saber, hizo la pregunta justa: "¿No necesitan una secretaria?". 

La segunda mujer comienza a caminar junto a mí, noches de charlas compartidas, planes y sueños de juventud, hablar de su hijo pequeño y la experiencia de ser madre, de pronto, una presencia no presentida, un útero que se extiende repleto de vida y todas las palabras hacia ella dirigidas, porque aquí llega la tercera mujer, que nace saltando y nos llena los días de travesuras y cada día un descubrimiento nuevo.

Paso el tiempo, compartimos fiestas, regalos, alegrías y tristezas, nuestros hijos crecieron, las charlas continuaron, los sueños existían.

Y en un nuevo giro de la vida, la tercera mujer engendró vida, en nueve meses que pasaron como en un sueño llego la cuarta mujer de esta historia. Esta entre nosotras, ya cumplió su año y camina por el sendero del descubrimiento.

Cuatro mujeres en Buenos Aires, tres del siglo XX, una del siglo XXI, cada generación aporto lo suyo.

Cuatro mujeres que hemos armado nuestra vida cincelandola a fuego, armando y compartiendo nuestros horas, todas inquietas, todas activas, todas en permanente lucha por lograr la meta anhelada.

El azar nos unió, el amor nos mantiene unidas, cuatro mujeres con muchos hechos compartidos.

Estas cuatro mujeres tienen nombre: Francesca, Julieta, Alicia y Mirta, desde la última a la primera.