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jueves, 3 de septiembre de 2015

Aventuras y desventuras de una visita al Centro Cultural Kirchner.


Recientemente se inauguro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el Centro Cultural Kirchner.

Ubicado en lo que fuera el edificio del Antiguo Correo, es un espacio muy grande, con varios salas sin habilitar y otros que sorprenden por la tecnología y lo moderno de lo realizado.

En una de las salas se presentan muestras de lo que es la escultura "Canto al trabajo", de Rogelio Yrurtia.

En ese lugar se puso a prueba mi tolerancia para lograr capturar lo que quería.

Empieza la historia:

Paso 1:


Llegada al lugar, espacio vacío, disparar a gusto.

Paso 2:


Busco el ángulo de la toma donde se visualiza el mural  con la imagen de la escultura. ¡Quiero sacarla sin personas delante!

Paso 3:






La odisea continua, las personas van, vienen, se acercan a leer los carteles informativos. Continua la espera.

Paso 4: 






Triunfo al fin, segundos aprovechados rápidamente y las fotos buscadas surgen frente a mi. La espera valió la pena, por lo menos yo me siento muy contenta con mis aventuras y desventuras frente a lo buscado y al fin obtenido.



martes, 7 de abril de 2015

Esculturas clásicas y modernas en Buenos Aires, tienen algo compartido...


Buenos Aires es una ciudad muy grande, con muchos barrios que la componen y en cada uno de ellos varían sus costumbres, sus edificios y su ritmo de vida.

Existió un Buenos Aires del siglo XIX y comienzos del siglo XX lleno de opulencia y con una clase aristocrática que viajaba a Europa y traía todo lo que era copia de construcciones palaciegas, los muebles, cuadros, luminarias y esculturas. 

Se encargaban obras a artistas extranjeros. Muchas eran traídas en barco , pero en otros casos,  los pintores, escultores, paisajistas, orfebres,  venían a realizar su trabajo acá y se enamoraban de nuestra tierra y aquí se quedaban.

Se embellecieron las plazas, las calles, los parques, se compitió por lograr lo más hermoso y armonioso.

De aquellos tiempos viene el edificio que hoy alberga al Museo Histórico Brigadier Cornelio Saavedra. En sus jardines se colocaron estatuas de mármol de Carrara.

Y es así como llegamos a un escultor polaco, Antonio Perekrest, al cual se le encargan dos esculturas para ser colocadas en los jardines de la residencia de los Saavedra. Nacido en 1879, es uno de esos artistas que se queda con nosotros, falleciendo en Córdoba, Argentina,  en 1954.

La fuente barroca que realiza para este lugar,  se llama "La caza del delfín" y de ella son las imágenes que figuran a continuación.









Pasaron los años y nuevos vientos soplaron sobre nuestra ciudad, se entró en la modernidad.

Allá por los años 60, época de happenings e innovaciones artísticas, surge un lugar conocido como el Di Tella, donde, artistas de vanguardia, inician un movimiento que provoca adeptos y detractores por igual. Uno de los que realiza sus exposiciones es Federico Manuel Peralta Ramos, descendiente de una familia tradicional. Sus exposiciones, sus dichos, sus anécdotas son para otra entrada. Hoy me quiero referir a una exposición que realiza en 1965, "El yo interior", que consistió en un huevo gigante que hizo armar dentro del mismo Di Tella, terminándolo sobre la hora de inicio, después el huevo se empezó a resquebrajar y él mismo termino rompiéndolo in situ,  todo como un simbolismo de un dentro y un afuera y de la posibilidad de un renacer permanente.

El año pasado, un conjunto de personas, decidieron emplazar un huevo, como el de la exposición, en homenaje a lo realizado por Peralta Ramos. Es así como a partir de octubre de 2014 en la plaza Ginastera, entre plaza San Martín y el edificio Kavanagh, en el barrio de Retiro, podemos encontrar lo que publico a continuación.






Ahora bien, ¿qué tienen en común estas obras, una clásica, la otra moderna?

Mirando las imágenes siguientes es que lo descubrí.





Si miramos con atención,  veremos que a los angelitos de la fuente les falta un brazo y que el huevo está escrito. Entonces me di cuenta de que lo que une el pasado y el presente es la falta de amor que, los habitantes de este suelo, tienen por aquello que les pertenece. 

Tal vez sea una manera de destruir lo que no son capaces de hacer, tal vez sea para hacerse el superado o tal vez sea la ignorancia profunda en que se ha hundido el argentino.

Amo a Buenos Aires, amo mi país, amo su historia, sus paisajes, su arte, cada hueco y cada adoquin que piso, al caminar por San Telmo, me hacen recordar que por allí pasaron los grandes, los que hicieron un país con la mayor riqueza del mundo: el conocimiento. Hoy ya solo somos, un pueblo de vándalos ignorantes.

Solamente puedo llorar quedamente y expresar mi tristeza, en esta pequeña queja, que tiene algo del alma del bandoneón. 



lunes, 1 de diciembre de 2014

¡Vayan a la Laguna de Gómez!...Pero nosotros queremos conocer el MUMA...


Cuando llegamos a Junín, ciudad ubicada en la provincia de Buenos Aires, aproximadamente a 200 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, nuestra intención, como es nuestra costumbre, era dejar el auto y utilizar el mejor sistema para conocer un lugar, caminar. Además, como es habitual en nuestro andar, buscábamos los espacios de arte, de historia, los museos, en fin todo aquello que estábamos necesitando urgentemente después de los relajados días pasados en contacto con la naturaleza y el "dolce farniente". 
Primer paso, costumbre terrible, salir a la hora de la siesta con un calor que mata y nadie en la calle, magnífico para disfrutar, terrible para obtener información y lugares abiertos.
Pero estas son solo situaciones que ya tenemos conocidas, al igual que al preguntar por el Museo de Arte Angel María de Rosa, nos sugirieron que fuésemos a la Laguna de Gómez..."esta tan linda"...
Fue así como caminando por calles desiertas, transpirando al calor de la tarde, preguntando a personas que ubicaban las mesas para poder atenuar el calor con la consabida cervecita, ya casi perdidas las esperanzas,  encontramos ¡ABIERTAS! las puertas de este espacio cultural tan interesante, ubicado en R. Sáenz Peña 141, pleno centro de la ciudad; dos cuidadores nos miraron a la distancia con indiferencia, preguntamos si podíamos recorrer el lugar y nos dieron el visto bueno, yo creo que sin entender que estábamos buscando.
Por suerte, siempre las hadas creativas guían nuestros pasos y nuestra costumbre de no darnos por vencidos nos llevaron a encontrar este lugar...espero que después de haberle dado un vistazo, coincidan en que es imperdible... 
El edificio es de por si impresionante, dentro se ha armado un espacio taller, donde se realizan distintas actividades relacionadas con la escultura, la cerámica, cursos, bibliotecas, etc.



Al ir ingresando se palpita lo que iremos encontrando en este lugar especial.



Un letrero nos informa sobre la historia de este lugar y la intención de quienes lucharon por su creación y existencia. Lamentablemente a muchos de los artistas que figuran no pudimos encontrarlos en nuestro recorrido.
Lo que vimos viene a continuación.





"Éxtasis" de Juan Grillo es el primer encuentro con la belleza.
Después ingresando en los distintos sectores de un espacio no excesivamente extenso vamos encontrando obras clásicas con la creación de jóvenes que vienen a mostrarnos el potencial de su trabajo.













"Bañista". Juan de Pari. 1916.






 "Figura". Héctor Rocha. 1946


 "Desnudo femenino". Pedro Tenti. 1923


"Figura". Pedro Tenti. 1934.



"Iberá". Amado Puyan. 1935.


"Indio". Cesar D. Sioli.



En el taller de fotografía y edición avanzada, me impacto especialmente esta foto: "Cuando el deseo desborda el límite" de Yesica Domínguez. 

Ah...y ¿la laguna?.., también la vimos,  porque el arte esta en todos lados, en la naturaleza, en los museos, en las calles, en los conciertos y en nuestra manera de saber apreciar lo bello para tener una vida mejor.


Porque el arte es parte de nosotros y hace que el camino sea más bello si es nuestro compañero de ruta. Arte es saber hacer y saber disfrutar.