viernes, 13 de septiembre de 2013

Vanidad




Vanidad: hoy me intereso conocer el significado de esta

palabra y buscando en el diccionario encontré la 

siguiente definición: Vanidad: creencia excesiva en las 

habilidades propias o la atracción causada hacia los 

demás. Es un tipo de arrogancia, engreimiento, una 

expresión exagerada de la soberbia.



 

¿Pero que es la vanidad?...¿Es acaso esa permanente necesidad de mostrarnos, de exhibirnos, de estar en pose todo el tiempo?




¿Quién alimenta la vanidad? ¿Es solo de aquellos que se prestan,  que están siempre dispuestos a permanecer en la pasarela para ser vistos por todos o es también de los que participan, alimentando la vanidad con aplausos y exclamaciones?




¿De donde parte la vanidad, de un sentimiento, de una necesidad, de un mundo que exigue, que consiente y estimula esa vanidad?





¿No es también otra forma de vanidad el pensar que los monumentos solo valen si nuestra imagen es registrada frente a ellos o que podemos caminar impunemente, pisando las esculturas y las obras de arte con tal de registrar nuestra "importante presencia" en un lugar que transcenderá los tiempos, cuando nosotros simplemente duraremos un instante, un breve instante en el largo derrotero de la historia?

Vanidad, vanidad la de nosotros los humanos, nuestra arrogancia que nos hace tan seguros de ser imprescindibles, que nos hace ir por la vida ignorando todo salvo nuestra propia presencia. 

La vanidad de lo vano, la vanidad de la no humildad, la vanidad de no reconocer a los otros, la vanidad, ...mi vanidad al atreverme a escribir estas líneas. Vanidad una palabra para pensar...

Restos de cerámicas del Oriente Próximo de más de 8500 años ilustran sobre una costumbre ancestral: soplar la vagina de las vacas.



09 SEP 13 | Curisoa costumbre ancestral
Cuando la humanidad soplaba por la vagina de las vacas
Una práctica milenaria hoy vista como insalubre y asquerosa permite iluminar algunos pasajes oscuros de la evolución hu

Manul Ansede


Una mujer nuer insufla aire en la vagina de una vaca / Hugo Bernatzik
Un día de 2011, un pastor llegó a un hospital de campaña de Médicos sin Fronteras en una aldea de Sudán del Sur. Sufría dolores en las tripas, escalofríos y su frente parecía una sartén. Tenía claramente brucelosis, una enfermedad provocada por una bacteria habitual en las vacas que suele saltar a los pastores cuando beben leche o comen queso sin pasteurizar.
Pero aquello no era una brucelosis normal. Era una brucelosis galopante. Los médicos no entendían cómo la enfermedad había evolucionado tan rápidamente y el pastor aseguraba no haber hecho nada raro las semanas anteriores. Hasta que, bombardeado por las preguntas de los doctores, recordó: “He soplado a una vaca”.

Los médicos escucharon atónitos su relato. Había puesto la boca en la vagina de una vaca para, literalmente, intentar inflarla. Lo hacía toda su tribu, los nuer, desde tiempos inmemoriales para tratar de estimular la producción de leche.


La anécdota, según recuerda en su blog un camarógrafo de Médicos sin Fronteras, es desde entonces la conversación habitual de la sobremesa cuando llega algún visitante a la misión médica en Sudán del Sur. Pero el soplido es mucho más que una fuente de chistes fáciles.

Ahora, cuando medio mundo tiene en su bolsillo un teléfono más sofisticado que la nave que llevó a Neil Armstrong a la Luna, es difícil de creer, pero hubo un tiempo en el que media humanidad soplaba por las vaginas de las vacas. La supervivencia estaba en juego.

La razón es muy conocida para los etnólogos. Aunque muchos niños de las ciudades ya no lo saben, las vacas no dan leche todo el año. Dan leche cuando tienen una cría que alimentar, como las mujeres. Así que cuando un ternero muere o desaparece, su madre deja de producir leche. Esto, en un poblado dependiente del ganado, es una tragedia. Por ello, a lo largo de la prehistoria y de la historia los ganaderos han inventado soluciones para intentar engañar a la vaca y que siga produciendo leche: o ponerle un ternero de otra madre o introducirle aire por la vagina para producir una especie de falso embarazo.


Lo que vieron los médicos cooperantes en Sudán del Sur en 2011 son los vestigios de una práctica que dominó el planeta, como ha demostrado el etnólogo Jean-Loïc Le Quellec, del Centro Nacional de Investigación Científica francés. En un estudio publicado en la revista del Museo Nacional de Historia Natural de París, Le Quellec muestra un grabado en la roca llevado a cabo hace unos 6.000 años en Wadi Imrâwen, en Messak (Libia). En él se observa una figura humana aparentemente insuflando aire en la vagina de una vaca. En otra imagen, una pintura rupestre realizada en Immidir (Argelia) hace unos 4.000 años, aparece la misma estampa.


Como constata el arte rupestre, sostiene Le Quellec, durante milenios los seres humanos se han agachado para asomarse a la vagina de una vaca y soplar dentro de ella, con la esperanza de tener más leche para la familia. Hoy sabemos que hay una explicación científica: la estimulación de la vagina de la vaca favorece la liberación de oxitocina, una hormona que facilita la lactancia.

Omnipresente

La práctica, que mirada con ojos occidentales es asquerosa, ha llegado hasta nuestros días. Los etnólogos han observado el soplido ancestral en los nuer de Sudán, los tuaregs de Níger, los fulani de Malí, los teda de Chad, los beduinos de Egipto, los masái de Kenia y en varias tribus de Suráfrica, Namibia, Tanzania y un largo etcétera.


Pero no es en absoluto una costumbre africana. De alguna manera, la práctica se fijó en el ADN del ser humano desde que soltó la lanza y comenzó a domesticar a los animales salvajes en lugar de salir a cazarlos. En el siglo XVIII, cuando el explorador europeo Johann Eberhard Fischer llegó a Siberia, vio “cómo los yakutos [el mayor grupo autóctono de Siberia] soplaban en el útero de sus vacas para que dieran más leche”.

En India, la práctica, conocida como phooka, se llevaba a cabo mediante una caña de bambú y fue prohibida ya en 1890 por la Ley de Prevención de la Crueldad contra los Animales. “Desde que supe que la vaca y la búfala eran sometidas a la práctica de la phooka, desarrollé un fuerte rechazo a la leche”, escribió Mahatma Gandhi en su autobiografía.

“La técnica no es desconocida en Europa, donde fue practicada en el siglo XIX por los campesinos de Hungría y Bosnia, que soplaban en la vagina de sus vacas mediante un pequeño tubo”, advierte Le Quellec en su estudio. En Francia, la práctica aparece en documentos históricos a lo largo del siglo XIX y se sigue llevando a cabo todavía hoy en la región de Aubrac, según Le Quellec, que cita al ganadero local André Balladier.


Y la técnica también se ha observado en Irlanda. En 1681, el viajero inglés Thomas Dingley describía esta práctica con humor, tras un periplo por el país: “Al ordeñar las vacas, cuando la leche no sale con facilidad […] soplan con sus bocas todo el aire que pueden, con lo que muchas veces acaban con la nariz llena de mierda”.


El seguimiento de esta técnica a lo largo de la historia ha servido para iluminar una de las etapas clave en la evolución humana. Según la hipótesis clásica, postulada en 1981 por el arqueólogo británico Andrew Sherratt, los cazadores-recolectores comenzaron a domesticar a los animales salvajes hace unos 10.000 años para tener una fuente móvil de carne. Ordeñar al ganado para obtener leche o aprovechar su lana habrían sido innovaciones de una fase posterior, una parte más de la “Revolución de los Productos Secundarios” ejecutada al menos tres milenios después.


Sin embargo, el análisis de restos de vasijas cerámicas de Oriente Próximo ha mostrado que los pueblos de la región ya hacían queso hace 8.500 años. Y, a juicio de Le Quellec, la presencia de la técnica del soplido en el arte rupestre del Sáhara “prueba que la primera difusión de ganado en el continente africano estuvo acompañada por la técnica del ordeño”. Los ganaderos procedentes de Oriente Próximo entraron en África ya bebiendo leche hace más de 6.000 años. Y cuando sus vacas estaban secas, soplaban por sus vaginas, como siguen haciendo los pastores nuer en Sudán del Sur.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Exposición en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa en Rosario: Dibujante Ángel Boligán


      En la Plaza Montenegro se encuentra el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, lleva el nombre de un querido humorista, escritor y extraordinaria persona que fue muy importante para nuestro acerbo cultural.

     En su interior se realizan diferentes eventos culturales y exposiciones de diversos artistas, en oportunidad de nuestra visita pudimos asistir a la exposición del dibujante Ángel Boligán, este artista nacido en Cuba se radica en México en el año 1992, en el año 2000 su talento deslumbra al mundo, participando en los principales salones internacionales, recibiendo variados premios y colaborando con la prensa mundial, en especial en "Courrier International de París", y recientemente a través de Internet.

      Su obra aborda temas cotidianos: amores y desamores, ecología, religión, nuevas tecnologías, corrupción, con un humor sutil y una gran capacidad de síntesis y un grafismo original y sofisticado logra enviar un mensaje que no deja de conmovernos y al cual es imposible permanecer indiferente.

       A continuación algunas de sus obras: 
                              Cuando los padres discuten.

                              La ciega justicia.

                              ¿Y el amor?

                              El sueño.

                              El mejor amigo.

                              La libertad cortada.

                              Las noticias de hoy.

                              El nuevo paseo.

                              Raíces.

                              Contaminación.

                              Ciudad compleja.

     Las imágenes fueron tomadas en el lugar de la exposición por Alberto Osvaldo Colonna a quien agradezco el permitirme publicarlas.















La sombra.


     Alargándose sobre los senderos por los que camino se encuentra mi sombra, estilizada y silenciosa, moviéndose con mis pasos, con el viento, con los reflejos...

     Mi sombra siempre me acompaña y me recuerda que esa es la materia de la que estoy hecha: luz y sombra, día y noche, calor y frío, vida y muerte...

     Mi vida es siempre un complemento, un ángel y un demonio, un ser y su opuesto...

     Vivir es llevar con uno las chispas y las sombras, es un alternar permanente vida-muerte, muerte-vida. Por un momento la vida es lo que prima, pero con nosotros comparte permanentemente la otra parte en espera, a veces se intercambian, hasta que finalmente una triunfará, saltando la valla se apoderara de mi ser y me llevará hacia su reino, ¿un reino de tinieblas o un reino de esperanza?...

      Es bueno saber que en mí juegan la fuerza avasallante de la sangre latiendo en las arterias y a la vez aquella pequeña falla que desconectara la esencia...

      Vida-muerte, palabras que se mezclan, que se confunden en un todo, aquello de lo que estoy hecha...

       Mi sombra me recuerda que junto con la vitalidad de mi alegría existe el reposo de la muerte...

       No es este un mensaje de desesperanza, simplemente es un conocimiento de que ambas van juntas de la mano, viviendo junto a mí, esperando por mí y es lógico que así sea y también es bueno y creativo, porque mi sombra me avisa que me espera otro camino, después de que haya recorrido el tiempo que me corresponda, pero también me habla y me dice:"No lo olvides, estoy contigo, ahora tu vida es plena, úsala al máximo, aspira cada aroma, saborea cada sorbo, disfruta cada paisaje, escucha los sonidos, para que cuando llegue el momento puedas decir, mi vida no ha sido en vano y apoyes tu cabeza en la almohada con el reposo del guerrero que supo disfrutar de la faena"... 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Primavera en progreso.

     ¿Se acuerdan de las historias de los pajaritos y las abejitas?


        Faltan 15 días para la primavera, se siente en el ambiente, en el aire frío-cálido, cálido-frío, en esa brisa que agita los cabellos, revolotea en las polleras y a veces nos hace enviar de paseo a todos los santos del cielo.

        Se alborota el cabello, las faldas, las ideas, las hormonas, las hormonas..., de nuevo les pregunto: ¿se acuerdan de las historias sobre los pajaritos y las abejitas?


          Por si están algo olvidados u oxidados en estos menesteres, les subo unas imágenes que pude obtener en un parque de la ciudad de Rosario, en horas de la tarde. Con la cercanía de la primavera la temperatura empieza a subir y los temperamentos se caldean. Me atrevo a sugerirles que presten atención a la dulce e inocente palomita que se encuentra en primer plano observando atentamente, ¿aprendiendo tal vez?...


         Pero esperen..., la paloma se voló, pero no se vayan todavía porque el climax va subiendo y la pasión, ¡ah, esa pasión primaveral! va subiendo de tono y de efusión.


     Después de esta toma, con la joven con la patita en alto, me aleje rápidamente, por respeto a una intimidad compartida, por envidia o tal vez para ver si leyendo la historia de los pajaritos y las abejitas me acordaba de como era esto...

       La primavera se acerca, esta en el aire y los pajaritos, las abejitas y las parejas no pierden el tiempo. Feliz primavera, con mucho amor y buenos aires de renovación y alegría. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

De la frustración y otros temas...




     ¿Por qué estoy escribiendo esta publicación con el sabor melancólico del tango, con el cual me siento tan identificada en estos momentos?

      ¿Qué es la fustración, estoy frustrada?. Quizás, tal vez, no lo se.

      Alla por el comienzo de las comunidades en Google, apenas descubrí el nuevo recurso arme una, de las tal vez pioneras comunidades de Google, la comunidad ARTE+, muchos amigos comenzaron publicando sus intereses y armando sus primeros pasos a través de ella. Luego vinieron muchas más, fui invitada a varias, al principio acepte muchas, después al comprender que no podría cumplir con todas empece a ser más selectiva.

        Siempre he tratado de aportar mi granito de arena, comentando en los blogs, colocando los correspondientes +1 y los comparto.

         La comunidad ha ido aumentado de número en una forma que nunca pensé que sería posible, las visitas a mi blog también (ya pasan de 10000), pero permitanme hoy sentirme triste, fange y descangayada (como dice el tango). Siento que todo aquello que he tratado de compartir no tiene el retorno que a veces, pienso, debería existir. Por momentos parece como que es solo colocar la publicación, pasar de largo y no ser gentil con nadie, ni prestar atención la conducta que uno ha tratado de mantener.

          No quiero ser molesta, atrevida ni pesada con nadie, simplemente escribo porque hoy me siento como abandonada, de todos modos escribo sin problemas porque tal vez, como tantas veces antes este pequeño "lamento de bandoneon" no sea compartido por nadie...

          Gracias a todos aquellos que siempre han estado presentes, permitanme que hoy este triste. Tal vez este reclamando por algo a lo cual no tengo derecho, quizás mi actividad o mi conducta merezcan estos silencios o ¡¿qué se yo?!

           Estoy dándole las buenas noches a todos y no le den mucha importancia a los divagues de quien tal vez solicita algo que no le corresponde.

           Es solo un mensaje de un sentimiento,  que solo es como todo el sistema,  un mensaje virtual que se perderá con el viento, pero que necesite plasmar en las últimas horas de esta noche de un invierno que se niega a irse y llena de frío el cuerpo y el alma...

lunes, 2 de septiembre de 2013

Marta Minujín: escultora argentina pionera del arte pop. Su arte se centra en su frase: "Todo es arte"

En el parque Thays se encuentra emplazada esta obra, llamada La República Fragmentada". La misma es de la autoría de una escultora argentina contemporánea: Marta Minujín. Es común cruzarse con ella caminando por las calles de Puerto Madero.
Esta discutida artista formo parte de una generación que entendió el arte de otra manera, como algo más efímero, pero que tal vez pudiese ser entendido mejor por el público en general.
En los años sesenta existió en Buenos Aires un espacio llamado "El Di Tella", donde se rompían todos los estereotipos y donde fueron famosos los primeros happenings realizados en la ciudad. Marta Minujin fue una de las que realizó numerosos aportes a este lugar muy discutido y aún hoy con sectores a favor y otros totalmente contrarios a su existencia.









Marta Minujín.
Premio Konex 2012: Mención Especial por Trayectoria
Premio Konex de Platino 2002: Instalaciones y Performances
Premio Konex de Platino 1982: Experiencias
Premio Konex 1992: Nuevas Propuestas

Nació el 30/01/1943. Artista multimedia. Pionera del arte pop. En 1963 realizó su primer happening, La Destrucción.En 1964, Minujín recibió el Premio Nacional del Instituto Torcuato Di Tella. Un año después presentó -junto con Rubén Santantolín- La Menesunda, una ambientación que ofrecía situaciones diversas e inusuales diseñadas para modificar las experiencias sensitivas de la audiencia.  En 1966 hizo Simultaneidad en Simultaneidad, parte de Three Countries Happening, con A. Kaprow (Nueva York) y W. Vostell (Berlín). Algunas obras efímeras de participación masiva: El Partenón de Libros (1983), C. Gardel de Fuego (1981), La Torre de Babel con libros de todo el mundo (2011). Realiza bastidores transpsicodélicos, colchones, performances, ventanas, etc. Su obra es parte de colecciones del mundo: Museo Guggenheim (Nueva York), Olympic Park (Seúl), Art Museum of the Americas (Washington DC), Museo Nacional de Bellas Artes, MALBA (Buenos Aires) y colecciones privadas en Francia, Italia, Brasil, Colombia, Argentina, EE.UU. y Canadá. En 2011 expuso en Nueva York y uno de sus colchones está en la colección permanente del Centre Pompidou. Presentó el Fluododecaedro Multifacético Multidireccional para arteBA 2012. Actualmente vive y trabaja en Buenos Aires.

Caminando.

Caminando como siempre por estos andares de los senderos de mis caminos al azar, caminando por este camino tan largo y tan corto, tan ancho y tan estrecho que la vida nos da. Caminando siempre caminando, siempre andando sin dejar nunca de andar, un paso a cada paso, una risa a cada risa, una lágrima a cada lágrima.
En una gran ciudad como Buenos Aires, lo que más prima y me atrae es el anonimato, uno es uno más entre miles, pero a veces...el constante ir y venir de las personas, todas apuradas todas atropelladas produce cierta congoja, cierta soledad, cierto desconsuelo, uno se siente un simple obrero en la colmena.
Los rostros que nos rodean son severos, duros y nada amigables, los bocinazos, los apretujones, los gritos, la intolerancia, se convierten en algo cotidiano y se empieza a dudar de Buenos Aires...
Pero Buenos Aires tiene "ese no se que" que nos envuelve y al girar la mirada uno se encuentra con algo así como...este rostro..., esta dulce e inocente mirada.





¿Como dudar de Buenos Aires? ... Esos ojos, esos ojitos de mirada esperanzada nos dicen que Buenos Aires se crea y se recrea cada día y a cada instante. Seguiré adelante disfrutando del cambiante flujo de Buenos Aires y cruzaré el horizonte de mis días partiendo feliz, sabiendo que siempre habrá un nuevo rostro de asombro y amor por Buenos Aires.







domingo, 1 de septiembre de 2013

Florencio Molina Campos: pintor costumbrista, argentino, fue conocido por sus almanaques de Alpargatas y asesoro a Walt Disney.


Su nombre completo era Florencio Molina Campos, nació en Buenos Aires el 21 de Agosto de 1891.
Estudió en los colegios La Salle, El Salvador y Nacional Buenos Aires, y ya a temprana edad comenzó a dibujar, materializando siempre paisajes campestres, o figuras gauchescas, con su vestimenta típica o simplemente la faena que el presenciaba en su estancia Los Ángeles en la provincia de Bs.As o La Matilde en Chajarí, provincia de Entre Ríos.
Fue recien a los 35 años de edad cuando tuvo su primer exposición, en la Sociedad Rural.
Durante toda su vida representó en sus obras al paisano y su ambiente, diciendo alguna vez que el mismo se sentía "gaucho". Además fue periodista, dio muchas conferencias y colaboró en diarios y revistas, así como tambien publicó varios cuentos.
Recidió varios años en Estados Unidos, pintando para una empresa agrícola, donde sus obras se hicieron muy famosas y además mantuvo una estrecha relación con Walt Disney, asesorándolo en varias películas.
Hacia el año 1958 regresa a Argentina, y 
muere el 16 de noviembre de 1959 en su ciudad natal.
Molina Campos
1891 - 1959
En 1931 comenzaron a circular los almanaques de "Alpargatas". A modo de promoción, la Fábrica Argentina tuvo la idea de encargar a notables artistas populares, como Florencio Molina Campos y Luis J. Medrano, las doce ilustraciones correspondientes a los meses del año. Molina Campos se constituyó así en un auténtico clásico a través de las pinturas de su especialidad más conocida: las escenas del campo argentino, los gauchos, sus tareas -como la doma y la yerra-, sus pasatiempos y sus creaciones. Tanto trascendió su obra que el mismo Walt Disney lo contrató en Estados Unidos para que lo asesorara en el dibujo de vestuarios y contexto gauchesco. Alguien calificó con gran acierto a su obra, divulgada a través de los almanaques (que se convirtieron en objeto de colección), como una verdadera pinacoteca popular. La serie difundida por "Alpargatas" -expuesta en el Museo Nacional de Bellas Artes en 1989 con un parcial de 176 ilustraciones- fue el almanaque oficial de la textil hasta 1936, continuado más tarde durante los años 1940 a 1945.
Florencio y Elvirita
MOLINA CAMPOS JUNTO A ELVIRITA.
Almanaques de Alpargatas
LOS ALMANAQUES QUE HIZO PARA LA FIRMA ALPARGATAS.
Museo Molina Campos en Moreno
VISTA DEL MUSEO FLORENCIO MOLINA CAMPOS EN LA LOCALIDAD DE MORENO.
Libro Biográfico del Prof. Ocampo
PORTADA DEL LIBRO BIOGRAFICO QUE ESCRIBIERA EL PROFESOR JUAN CARLOS OCAMPO.
Una de las Obras de Molina Campos
UNA DE LAS OBRAS DEL PINTOR.
MUSEO FLORENCIO MOLINA CAMPOS: MOLINA CAMPOS 342 - MORENO - PROVINCIA DE BUENOS AIRES - TEL: 0237-4626904

sábado, 31 de agosto de 2013

Final de la Jornada.

Durante la asistencia a uno de los cursos de especialización al cual había concurrido, durante uno de los intervalos, hacia la tarde ya tardía, me asomé a mirar la calle con su tránsito enloquecido y me llamaron la atención las imágenes que publico a continuación.





Eran tres obreros, que pasaron indiferentes al lado de un grupo de manifestantes que estaban desconcentrándose, junto a una joven que descansaba sobre el terraplén,  además ignoraron la cantidad de gente que marchaba en dirección contraria de retorno a sus hogares.
Me gusto esta imagen, porque muy a lo argentino, lenta y cansinamente se desplazaban los tres, dos de ellos llevaban sobre sus hombros conos de señalización y el tercero utilizaba el mismo hombro unido a su mano en la cual llevaba un celular hablando vaya a saber uno con quién, pero probando la costumbre argentina de que en todo trabajo, se necesitan al menos tres personas, una para preparar el asado, agitar un brazo para avisar de "algo" en la ruta o donde "corresponda", o alguna otra tarea logística "indispensable" y otros dos que hagan la tarea para la cual fueron destinados...
 Somos grandes, somos únicos, somos genios, somos argentinos en cuerpo y alma...