domingo, 2 de noviembre de 2014

Ese instante.



Ese instante, ese momento de dulce expectativa suspendida.

Esos labios que se ofrecen entreabiertos por el deseo contenido.

Los ojos llenos de pasión,  apenas cubiertos por los párpados que sobre ellos se detienen.

Las cabezas inclinadas, buscando el ángulo justo para unir las bocas sedientas de placer.

La mano suspendida en el aire, en el momento de dirigirse a acariciar la mejilla masculina.

Dos jóvenes en ese preludio de vida que se convertirá en la dulce muerte del deseo realizado.

Ese instante que promete tantas cosas,... solo un instante...  


miércoles, 8 de octubre de 2014

Enrejada y con una topadora esperando: Desde París a Buenos Aires con nosotros la Parroquia de Nuestra Señora de Las Victorias.

 Ubicada en la calle Paraguay casi esquina Libertad, se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de las Victorias.

La devoción por Nuestra Señora de las Victorias nace en París, donde se construye el primer templo en su honor. En el año 1874 la Sra. Magdalena Dorrego de Ortiz Basualdo propone construir una capilla en el lugar antes mencionado. 
La Capilla es inaugurada el 25 de octubre de 1883.

Este conjunto arquitectónico de estilo neogótico compuesto por el convento y la iglesia de Nuestra Señora de las Victorias marco el ingreso de los sacerdotes redentoristas en la Argentina.

Este lugar fue testigo de hechos muy interesantes de nuestra historia: en 1890 la torre de la iglesia fue eje de enfrentamientos del gobierno en la cercana plaza Libertad y los revolucionarios del Parque, durante este triste episodio la parroquia se convirtió  en  hospital de campaña, con la intervención muy activa de los sacerdotes que allí estaban.

En 1897 se desalojaron negocios de la planta baja para abrir un ingreso por Paraguay 1204 y se continuaron las obras de ampliación.

En 1897 el cardenal Copello la declaró Parroquia y propuso inaugurarla el 19 de junio, pero tres días antes hubo un ataque con principio de incendio de la misma, siendo profanada al día siguiente.

Singular fue el caso de uno de sus fieles concurrentes el italiano Antonio Solari llegado a Buenos Aires en 1866, fue nombrado por el papa Pío XII como "el santo de saco y corbata", sus restos descansan en el interior del templo.

En 1967, presionado por su madre, Jorge Luis Borges contrae matrimonio con una exnovia de juventud, Elsa Ostite, este matrimonio dura solamente tres años (como detalle la noche de bodas la pasan separados).

A continuación publico un pequeño recorrido por esta parroquia.

























Todas las fotos fueron tomadas a través de rejas que impiden acceder a la parroquia fuera de los horarios de oficios religiosos, esto es lo que pudimos ver. 








No solo esta enrejada, también existe un proyecto de la legislatura para demoler la capilla ubicada sobre la calle Libertad 870 a los fines de construir espacios para actividades parroquiales y oficinas con la idea de obtener dinero para financiar las necesidades de la iglesia.

Más allá de nuestras creencias, ¿el único Dios de la actualidad es el dinero?.

Enrejada para sobrevivir a los vandalismos, esperando la decisión de la destrucción, olvidando todo, arrasando con todo, los seres humanos retornaremos a la era de la oscuridad, la peor de todas la noches la de la ignorancia, la barbarie y la adoración por el maldito dinero que tanto daño nos hace. 

¡Qué la luz de los creyentes en la belleza del conocimiento destruya las tinieblas que nos acecha!





lunes, 15 de septiembre de 2014

Invitación desde el mármol.

En esa noche, con tanto frío que hacía temblar el cuerpo y acelerar el paso, mientras apresuradamente trataba de encontrar algún café donde encontrar un poco de calor, así,... como de la nada,... como sucede en Buenos Aires, surgió la figura engalanada, se inclinaba lánguidamente  sobre la fuente de agua e ignoraba con gallardía  mi presencia, pero de pronto,... apenas un segundo,.. ¿una ilusión óptica tal vez?,... la hermosa mujer de mármol me guiño dulcemente un ojo y me señalo sigilosamente el cielo.



¡Hermosa dama que espectáculo más maravilloso me mostraste!...
Me olvide del frío y de todo,  solo podía disfrutar, con todos mis sentidos subyugados,  de tu hermoso regalo.













Hermosa dama gracias por hacerme participe del milagro, huyeron el frío, el cansancio, el hambre, me sentí parte en un espectáculo único,...de una naturaleza que tiene su propia manera de crear arte...
Gracias mi hermosa dama de mármol por haberme dado el guiño de un momento inolvidable, que sin tu ayuda habría pasado por alto...



viernes, 12 de septiembre de 2014

Los Caminos...




Los caminos están ahí, comienzan con un paso y siguen cubriéndose de huellas.

Los caminos comienzan regalando bellezas, sus bordes son de rosas, al principio no vemos sus espinas, los caminos huelen a jazmines que aturden los sentidos.

Los caminos los corremos a prisa, porque es probable que al final encontremos...encontremos...encontremos el seguir corriendo.

Los caminos son los chuchicheos de los adolescentes que sueñan con los mares que parecen tan lejos... y pronto estarán llegando a sus playas.

Los caminos se llenan de suspiros, de estrellas, de cantos y de la musicalización del amor.

Los caminos nos traen las risas de los niños, que se tornan en sonidos graves de voces que se van haciendo lejanas.

Los caminos son distintos cada día, se ensucian pero la lluvia los lava y después resplandecen agradeciendo el calor del sol.

Los caminos se van haciendo y sin mucho pensarlo, por ellos corremos, por ellos brincamos, por ellos pasamos.

Los caminos de pronto se pierden en la nada, se oscurecen, se amarillean, se marchitan, nos conducen, ¿quizás? hacia la nada.

Los caminos que hemos corrido son solo un recuerdo lejano, los hicimos tan aprisa, buscando siempre el infinito, no existía el tal, todo es finito...todo es finito, nuestros caminos lo fueron y el final ya se acerca, pero no era el que esperábamos, no era el que soñábamos, hasta nos frustra el final encontrado.

Los caminos ¿nos engañan?, los recorremos apresuradamente sin darnos el tiempo a degustarlos lentamente.

Los caminos pasan...o ¿somos nosotros los qué pasamos?.  De todas maneras vivir los caminos valió la pena, aunque del paso audaz, acompañado, felizmente compartido, pasemos al lento paso solitario, temblequeante, apoyada nuestra mano en el bastón que es nuestro único sostén y compañía.

Los caminos se pierden en la nada, caminamos por ellos ya sin ver, sin oir, ¿sin sentir?. Los caminos se marchan, nos van dejando, pero el recorrerlos valió la pena.

Los caminos que usamos, que con cuidado pisamos, pues nos son prestados por un tiempo y es nuestra obligación para otros dejarlos.

Los caminos de mi vida trate de caminarlos con los sentidos alertas para disfrutar de todo el panorama, todavía siguen existiendo adelante aunque se van estrechando.

Los caminos se cubrieron de mis risas y mis llantos, de triunfos y fracasos, de mucho amor y mucha belleza.

Los caminos de la vida son finitos en uno está aprovecharlos. Espero no haber caminado en vano. 


martes, 26 de agosto de 2014

Encuentros con mosaicos.

Caminando por las calles de Ramos Mejía, ciudad en plena expansión, ubicada en el oeste del Gran Buenos Aires, dejando atrás la ajetreada zona comercial, transitando por las señoriales calles que la van fundiendo en la otra localidad próxima, Haedo, nos encontramos con un proyecto muy interesante llevado a cabo por la Sociedad Estimulo Bellas Artes de Ramos Mejía.

El proyecto Artodos es promovido por la artista Beatriz C. Segni, pionera del Mosaico en el Oeste de Buenos Aires. Es egresada de la Escuela del Mosaico de Ravenna, Italia.



Su propuesta fue crear un curso-taller interdisciplinario, integrando Mosaico, Composición y cerámica.

El mismo se llevo a cabo en la sede del taller: Castelli 157. Ramos Mejía. 

La propuesta es no solo aprender algo nuevo sino embellecer las calles de la ciudad. A continuación ejemplos de la tarea realizada:













Podemos encontrarnos con grandes sorpresas como Clemente y sus frases.


La cabina del gas totalmente decorada al igual que los postes de la luz.
                  





En la vereda encontramos nombres que traen recuerdos del pasado como Petrona, recordando a doña Petrona C. de Gandulfo cuyos libros de cocina y su programa televisivo fueron famosos allá por los cincuenta y los sesenta.


Tita en recuerdo a Tita Merello,  una cantante de tangos que fue muy importante en cine, teatro y cantaba con un estilo muy particular.


Lola Mora recordando a la gran escultora argentina.



Raquel Forner, conocidísima pintora argentina.










Los árboles de la vereda también se encuentran hermosamente decorados.



Todo en este lugar estimula los sentidos y transmite alegría, hasta la invitación para llamar para que nos atiendan es un divertimento.


Otro inesperado y muy disfrutado encuentro con la creatividad del ser humano.

 Después de todo,solo el arte puede salvarnos y por suerte puede encontrarse a la vuelta de la esquina.