lunes, 27 de abril de 2015

Un bar notable de Buenos Aires: Café Retiro, escenario de la creatividad de Daniel Ifer.



El bar Café Retiro perteneciente a la estación terminal Retiro,  del ferrocarril Mitre fue restaurado y reluce con el brillo de antaño,  desde el 25/11/2014. Pertenece a lo que la Legislatura Porteña a denominado Bares Notables.

Entre sus paredes que nos recuerdan un pasado de esplendor, nos encontramos con su maravillosa cúpula con vitraux, su boiserie y su destacadísimo mobiliario.

Cruzar la puerta de entrada y sumergirse en su interior es un viaje que nos transporta a un mundo de belleza, arte y relax.














Pero hoy es un día especial, porque se realiza un evento donde se ensambla, este lugar de ensueño, con el arte en distintas expresiones. 



Antes de sentarnos a disfrutar de la presentación del show, recorrimos las paredes del café pudiendo apreciar las obras de Daniel Ifer, artista multifácetico, arquitecto, artista plástico, escultor, diseñador de modas y realizador de muchos de los detalles de sus diseños. 









Esa noche también acompañaba a Daniel otro artista plástico: Juan Echeverría, cuya obras pueden apreciarse a continuación, la segunda de ellas ya ha partido rumbo a Francia.



La llegada de los asistentes se fue haciendo cada vez mayor hasta llegar a ocupar todos los lugares disponibles.



Con todos ubicados y expectantes, Daniel Ifer, con un look que ensamblaba perfectamente con este espacio glamoroso, comenzó a presentar la actividad de esa noche.


Primero hubo música, muy buena por cierto.


Y después comenzó el desfile de las creaciones de Daniel Ifer, pasaron modelos de día, de fiesta y por supuesto los espectaculares trajes de novias. 



















Rodeado con sus modelos Daniel Ifer cerro el desfile y remató con un brindis final compartido con todos los presentes.




Las modelos y Daniel se fueron alejando, la ropa volvió a su lugar en los percheros.


Pero Daniel nos hizo el honor de quedarse todavía un rato más con nosotros.


Encontramos en este uruguayo,  con largo tiempo de residencia en Argentina a alguien muy afable, que nos sorprendió con sus creaciones y trajo a la noche de Buenos Aires glamour y supo combinar arte: plástico, música, un lugar notable y ropa que también nos brindo arte para disfrutar.

Gracias Daniel por demostrarnos que todo puede convertirse en arte con un toque de capacidad y gusto estético. 




Hasta la próxima.

martes, 7 de abril de 2015

Esculturas clásicas y modernas en Buenos Aires, tienen algo compartido...


Buenos Aires es una ciudad muy grande, con muchos barrios que la componen y en cada uno de ellos varían sus costumbres, sus edificios y su ritmo de vida.

Existió un Buenos Aires del siglo XIX y comienzos del siglo XX lleno de opulencia y con una clase aristocrática que viajaba a Europa y traía todo lo que era copia de construcciones palaciegas, los muebles, cuadros, luminarias y esculturas. 

Se encargaban obras a artistas extranjeros. Muchas eran traídas en barco , pero en otros casos,  los pintores, escultores, paisajistas, orfebres,  venían a realizar su trabajo acá y se enamoraban de nuestra tierra y aquí se quedaban.

Se embellecieron las plazas, las calles, los parques, se compitió por lograr lo más hermoso y armonioso.

De aquellos tiempos viene el edificio que hoy alberga al Museo Histórico Brigadier Cornelio Saavedra. En sus jardines se colocaron estatuas de mármol de Carrara.

Y es así como llegamos a un escultor polaco, Antonio Perekrest, al cual se le encargan dos esculturas para ser colocadas en los jardines de la residencia de los Saavedra. Nacido en 1879, es uno de esos artistas que se queda con nosotros, falleciendo en Córdoba, Argentina,  en 1954.

La fuente barroca que realiza para este lugar,  se llama "La caza del delfín" y de ella son las imágenes que figuran a continuación.









Pasaron los años y nuevos vientos soplaron sobre nuestra ciudad, se entró en la modernidad.

Allá por los años 60, época de happenings e innovaciones artísticas, surge un lugar conocido como el Di Tella, donde, artistas de vanguardia, inician un movimiento que provoca adeptos y detractores por igual. Uno de los que realiza sus exposiciones es Federico Manuel Peralta Ramos, descendiente de una familia tradicional. Sus exposiciones, sus dichos, sus anécdotas son para otra entrada. Hoy me quiero referir a una exposición que realiza en 1965, "El yo interior", que consistió en un huevo gigante que hizo armar dentro del mismo Di Tella, terminándolo sobre la hora de inicio, después el huevo se empezó a resquebrajar y él mismo termino rompiéndolo in situ,  todo como un simbolismo de un dentro y un afuera y de la posibilidad de un renacer permanente.

El año pasado, un conjunto de personas, decidieron emplazar un huevo, como el de la exposición, en homenaje a lo realizado por Peralta Ramos. Es así como a partir de octubre de 2014 en la plaza Ginastera, entre plaza San Martín y el edificio Kavanagh, en el barrio de Retiro, podemos encontrar lo que publico a continuación.






Ahora bien, ¿qué tienen en común estas obras, una clásica, la otra moderna?

Mirando las imágenes siguientes es que lo descubrí.





Si miramos con atención,  veremos que a los angelitos de la fuente les falta un brazo y que el huevo está escrito. Entonces me di cuenta de que lo que une el pasado y el presente es la falta de amor que, los habitantes de este suelo, tienen por aquello que les pertenece. 

Tal vez sea una manera de destruir lo que no son capaces de hacer, tal vez sea para hacerse el superado o tal vez sea la ignorancia profunda en que se ha hundido el argentino.

Amo a Buenos Aires, amo mi país, amo su historia, sus paisajes, su arte, cada hueco y cada adoquin que piso, al caminar por San Telmo, me hacen recordar que por allí pasaron los grandes, los que hicieron un país con la mayor riqueza del mundo: el conocimiento. Hoy ya solo somos, un pueblo de vándalos ignorantes.

Solamente puedo llorar quedamente y expresar mi tristeza, en esta pequeña queja, que tiene algo del alma del bandoneón. 



viernes, 16 de enero de 2015

De Bronce



De bronce es su rostro juvenil y perfecto, la estructura de su cráneo posee la perfección de huesos cincelados por el tiempo.

De bronce es el rostro encontrado en el camino del andar sin prisa, con calma y curiosidad perpetua.

De bronce es este rostro, que aún  joven,  nos transmite el sufrimiento traído desde siempre, nacido en un lugar olvidado del mundo y desarraigado por la ambición del hombre, del que se arrogó la superioridad de especie y así lo decretó para siempre.

De bronce es el rostro que vale menos,  por que no es rubio como el oro,  ni claro como un diamante.

De bronce es el castigo que a este rostro le ha tocado, lo heredó sin pedirlo, sin entenderlo, como no entendió nunca el escarnio a que fue sometido.

De bronce es el rostro de quien, a pesar de todo, está dispuesta a dar batalla, a bailar con alegría y a saber que los colores, los colores...ni siquiera podemos explicar por qué vemos los colores.

De bronce es el rostro de la bella joven, así debe serlo, es imprescindible, sin el bronce, no se podrían justificar las diferencias, ni la barbarie, ni la discriminación.

De bronce es el rostro que encontré en la multitud diciendo al mundo: "A pesar de todo, mi rostro existe, todos existimos y acá estamos, a pesar de todo"...

martes, 13 de enero de 2015

La gigante acostada en Puerto Madero. Los viajes de Nushi.

En uno de los extremos de Puerto Madero se encuentra ubicada la Colección de Arte de Amalia Lacroze de  Fortabat,  más conocida como Amalita Fortabat,  fue una importante empresaria, millonaria, mecenas, filántropa y coleccionista de arte. Para guardar su colección privada se  inauguro  en 2008 este edificio que lleva su nombre .




Se realizan en este espacio exposiciones transitorias de distintos autores y diferentes ramas de las artes plásticas.
En la actualidad nos encontramos con esta obra...



Mide 10 mts. por 2.5 mts, realizada en cerámicos y porcelana sobre poliuterano, ocupa todo el hall de ingreso a la fundación.

Sobre ella transcribo parte del cartel informativo que se encuentra a su lado. 



Sobre Nushi Muntaabski he podido obtener muy poca información, aún consultando a wikipedia, posee una página web con su nombre, que recomiendo visitar, donde se puede ver todo lo que ha realizado y se encuentra haciendo en la actualidad, pero datos personales como formación, edad, lugar de nacimiento, etc, me ha sido imposible localizarlos.
La obra Los viajes de Nushi es impresionante tanto por el tamaño como por la calidad de lo realizado.
A continuación algunas imágenes que, lamentablemente, no llegan a dar la verdadera sensación que se siente al estar frente a esta obra.




En esta foto comparando con la persona que va caminando en el fondo se puede tener una idea de la dimensión de la obra.










Una obra frente a la cual es imposible permanecer indiferente, muy difícil transmitir su dimensión, una artista para tener muy presente. Exótica, misteriosa, un nuevo reto a descubrir y disfrutar.


miércoles, 7 de enero de 2015

Extiendo mi mano...



Extiendo mi mano, 
la extiendo sabiendo que encontraré la tuya,
encontraré la tuya 
a la mía esperando.
Hace ya...
he perdido la cuenta,
amores como el nuestro
no necesitan de números,
solo sé que,  desde el primer momento,
tu mano se extendió
hacia mi mano.
Refugio constante de todas mis manías,
apoyo en los momentos en que aparece 
el cruel sufrimiento,
la ilógica duda.
Tu mano y mi mano
sostuvieron otras manos,
a las cuales con piadoso amor soltamos.
Tu mano y mi mano
crearon una mano pequeña,
que creció y encontró su mano compañía.
Tu mano y mi mano,
fuertes y firmes,
encontraron un nuevo desafío
en esto que llamamos vida.
Extiendes tu mano,
yo la tomo, en ella confió.
Ambos sabemos que nuestras manos
están juntas hace...
¡¿qué importan los números?!
solo saber que están juntas,
que caminan amarradas,
que se estrechan cuando las nubes aparecen en el horizonte
y saludan cuando el calor las ampara.
Tu mano y la mía,
confianza compartida, refugio, amor,
sendero que vamos andando.
Pero ambos sabemos
que una duda acecha, cruel y malvada,
¿cuál mano caerá primero?
¿cómo continuará la que quede?
Hoy como siempre estiras tu mano,
yo estiro la mía,
juntas las mantenemos,
tratando de arrebatar los tiempos,
estirar los días, aprovechar los silencios.
Pero la pregunta queda, ronda y perturba
¿cual será la primera? ...